Capítulo veintiuno

Catherine miraba por la ventana, contemplando el jardín bañado por la luz del atardecer. Sus pensamientos estaban lejos, en los recuerdos de una época más sencilla.

—¿Estás bien? —preguntó Laura, entrando en la habitación con una taza de té.

Catherine se giró y sonrió suavemente.

—Sí, solo esta...

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