Capítulo cincuenta y uno

El sol de la mañana se filtraba a través de las cortinas vaporosas, proyectando un brillo cálido y brillante sobre la lujosa alcoba. Catherine se movió debajo de las suaves sábanas, sus ojos se abrieron lentamente para recibir el nuevo día con una sonrisa satisfecha. Incluso en medio de los extravag...

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