Capítulo 581: Mata con un cuchillo prestado

Elmwood miró la expresión arrogante de Stanley y negó con la cabeza, frotándose la frente.

—Hombre, tienes que bajar un poco el tono. No seas tan engreído.

Stanley levantó una ceja.

—Lo siento, pero no puedo evitarlo si soy tan bueno.

Elmwood no quería discutir.

—Está bien, tú ganas. De todos m...

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