Capítulo 604 Vale la pena tener este amigo

Melinda abrió los ojos somnolientos y bostezó, fingiendo estar dormida.

—Hugo, ¿qué haces aquí en medio de la noche?

—No pude dormir. Pensé en venir a charlar contigo.

Melinda no se lo creyó ni por un segundo. —Lo siento, estoy agotada por hoy. Realmente no tengo energía para hablar.

Hugo se ace...

Inicia sesión y continúa leyendo