Sin cambios o no

MAX

Los doce me miran fijamente ahora, observándome con cautela mientras sigo caminando de un lado a otro frente a ellos. Sus ojos se desorbitan un poco con cada movimiento de mi cuerpo y me veo obligado a ocultar una sonrisa cuando escucho a uno de ellos empezar a hiperventilar en la esquina. ...

Inicia sesión y continúa leyendo