Capítulo 86 Apoyo incondicional.

El silencio en el calabozo subterráneo no era buena señal; era una agonía densa, húmeda y asfixiante que pesaba sobre el pecho.  

La única iluminación provenía de un bombillo desnudo de baja intensidad que parpadeaba rítmico en el centro del techo de concreto, proyectando sombras deformes y tétrica...

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