Capítulo 89 La calma que no existe

—Maldita seas... —Siseó Eliot con una voz tan baja y cargada de veneno que hizo que el aire de la sala se sintiera denso. 

—Señor Volkov... —Intervino Damián con tono cauto. —El análisis de los restos del vehículo y las muestras de sangre halladas en el lugar confirman que Polina utilizó una ruta de...

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