Capítulo 94 Las reglas de Polina.

—Mi querido Eliot... —Habló Polina, modulando la voz con un cinismo repugnante que pretendía emular la intimidad de tiempos pasados. —Mírate nada más. Quién diría que el gran demonio de la ciudad, el intocable jefe de la dinastía Volkov, vendría personalmente a este bosque a doblar la rodilla frente...

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