Capítulo 79 CAPÍTULO 79 SIN RUMBO NI PIEDAD

Daniela no podía quedarse quieta. Se levantó del suelo con las piernas temblando, ignorando las manos que intentaban sostenerla. Caminó hasta la ventana grande de la sala y apoyó la frente contra el vidrio frío. Afuera, la noche era negra, sin una sola luz que diera esperanza.

—Voy a buscarlo yo mis...

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