Capítulo 33 ¿No es nuestra vida matrimonial bastante normal?

Edward levantó las cobijas y se metió en la cama; su brazo se deslizó de manera natural alrededor de la cintura de Jenna y la atrajo hacia él.

Pero el cuerpo que sus yemas tocaron estaba rígido, tenso como una piedra.

Una oleada de frustración inexplicable se le subió al pecho a Edward.

¿De verda...

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