Capítulo 43 Solo te preocupas por tu esposa

Edward se quedó paralizado, protestando por instinto.

—¿Cómo puedes decir que no lo veo? Lo entiendo. Lo capto. Todos estos años has mantenido esta casa en pie, te has encargado de todo… no ha sido fácil. No soy un desalmado. Sí me importas.

—Ahórratelo, Edward. No me creo ni una palabra de lo que...

Inicia sesión y continúa leyendo