Capítulo 113

Sophie lo miró con una sonrisa burlona.

—Sí.

Lo admitió.

Sin excusas, sin pánico, ni siquiera un atisbo de culpa.

El corazón de Benjamin de repente se tensó.

¿Cómo se atrevía...?

Sin ningún intento de negarlo, simplemente lo admitió tan descaradamente.

—Tú... —Su garganta estaba seca, incapaz...

Inicia sesión y continúa leyendo