Capítulo 164

La noche había engullido por completo el pueblo de montaña.

No había luces de neón parpadeantes como en la ciudad, solo una tenue luz amarilla que se filtraba por las ventanas de algunas casas, salpicando la tierra negra como estrellas dispersas en un cielo de terciopelo.

La noche llegaba especial...

Inicia sesión y continúa leyendo