Capítulo 28

El asiento trasero del Rolls-Royce era espacioso. Aun así, el silencio era tan opresivo que hasta el sonido de la respiración resultaba insoportablemente ruidoso.

El ambiente dentro del auto se sentía sofocante.

Benjamin aferraba el volante con fuerza, la mirada fija al frente.

En el espejo retro...

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