Capítulo 51

Frank abrió la puerta del auto con calma y precisión y salió, moviéndose con una gracia medida y sin prisa que parecía casi sin esfuerzo.

Tardó aún más, ajustando meticulosamente los impecables puños de su camisa con esmero deliberado. Solo después de completar ese ritual preciso alzó la mirada hac...

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