Capítulo 86

El aire en la sala se congeló como hielo.

El cuerpo de Olivia temblaba incontrolablemente, y finalmente las lágrimas cayeron de verdad.

Ella miró a Benjamin suplicante, su voz ahogada por la inocencia y la vergüenza. —Benjamin... yo... ¡No fue mi intención!

—Solo quería venir a ver a los niños. ¡...

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