Capítulo 98

El viento nocturno traía un frío que soplaba el flequillo de Sophie sobre su cara, pegándoselo a sus mejillas frías y cubiertas de sudor.

—No llores, Sophie. Tómate tu tiempo. ¿Qué pasó?— La voz de Steve se escuchaba del otro lado de la línea, firme y tranquila.

Solo esa frase, y las lágrimas de S...

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