6/ EXAMENES FORTUITOS
La reunión con Mark Harris y sus abogados, me estaba resultando muy incómoda, sobre todo cuando me dijo las exigencias de la cama en este matrimonio por contrato, pero volver a ver a mi pequeña después de haberla abandonado cuando nació, me hizo comprender que si la quería otra vez en mi vida, debía de aceptar todas y cada una de las condiciones que me pusieran delante ese hombre,
— ¿Y si no deseo tener relaciones con el señor Harris? dígame ¿qué pasará? — pregunte
— Al firmar este contrato que tiene usted delante, exime a mi cliente de toda responsabilidad, en caso de que usted se sienta violada o abusada por el señor Harris aqui presente, el solamente le expresara su necesidad de practicar sexo con su esposa y usted estara obligada a no poner ninguna resistencia hacia su esposo — me dijo el abogado
Me quedé mirando a Mark Harris, dándome cuenta de lo relajado que estaba en su gran sillón, como si todo lo que me estaba diciendo su abogado fuera de lo más natural
— Que dice señorita Lopez ¿acepta todas las condiciones que mi cliente le ha expuesto en este contrato? — me pregunto aquel hombre de pelo blanco
— ¿Qué pasa entonces con mi hija?¿Cómo sabré que el señor Harris no me transmite una enfermedad de esas víricas, cuando él desee tener relaciones conmigo? por que su cliente, según la prensa rosa, ha tenido innumerables parejas y amantes — le respondí
— Tanto usted como mi cliente, se harán un examen médico, para asegurarnos que tanto usted como el señor Harris están sanos y con respecto a su hija como usted dice, se hará una prueba para que nos cercioramos de que es usted la madre biológica de la pequeña Cintia — respondió
— Tengo que decirle señor Harris, que yo no tengo ninguna enfermedad de la que ustedes se puedan preocupar, ya que en el bufete nos hacen exámenes médicos periódicos — conteste
— Lo sabemos señorita Lopez, pero mi cliente tal vez y solo tal vez, quiera ampliar la familia y usted tiene que estar dispuesta y sana a darle ese bebe, comprendame — me dijo el abogado
— No es tal vez Sofía, quiero una esposa sana para que me un heredero, y en cuanto la prueba de sangre salga positiva, como que eres la madre de mi hija, no escatimare en tomarte cuantas veces se me antoje para que me des un hijo — me dijo Mark Harris, mirándolo yo con ojos de pánico al pensar que llevar otro hijo en mi vientre, terminaria con mi carrera
— Harris, lo que quiere usted es una muñeca que le obedezca y este a su disposicion las veinticuatro horas del dia y conmigo se ha equivocado, prefiero que se busque a una puta, por que ni mi cuerpo ni yo nos pensamos prostituirnos por mucho dinero que usted tenga — respondí muy enfadada
— ¿Ni por una niña, que usted dio en adopción cuando nació? no te juzgo Sofía ni soy quien para hacerlo, no soy un hombre con millones en el banco que se ha encaprichado de una mujer que abandonó a su hija recién nacida y que quiere tenerte en mi cama por ello, solo quiero que seas una madre para mi hija y te he seleccionado a ti, después de ver a muchas mujeres que están mejor que tu, con unos cuerpos espectaculares y que estaban dispuestas a todo lo que yo les pidiera, pero he preferido investigarte a ti, ya que eres la madre de mi hija y mejor que su propia madre nadie la podra criar ¿te ha quedado todo muy clarito?¿o nos ha salido más respondona la señorita? dime — me dijo Harris, enfandandome aún más
Mark Harris se incorporó de su gran sillón, entrelazo sus dedos encima de la mesa mirándonos los dos fijamente a los ojos muy serios
— Supongo que por fin, te he hecho callar, no soy un pervertido Sofía, ni deseo a una mujer para follarla en mi cama cuantas veces me de la gana, pues como comprenderas mujeres no me faltarían para ello, solo deseo casarme con una buena mujer y que mi hija tenga a una buena madre, creo que no pido mucho ¿verdad? — me respondió Harris.
— Creo que si usted hubiera hecho las cosas de otra forma, todo esto no sería necesario, pero no, se presenta en mi bufete dandome unas fotos que yo no sabía quién era la mujer con quien se acostaba mi prometido y ni siquiera sabía que me estaba siendo infiel, me amenaza con ir a la prensa rosa y despotricar sobre mi pasado, me amenaza con que no tengo que ver a mi familia cuando me case con usted, si no me denuncia a la prensa rosa y ¿quiere que siga? — respondí, viendo como Harris se reía a carcajadas
— Sofía no soy hombre de cortejar a ninguna mujer, eso ya lo hice y aunque no te importe, esa mujer me dejó plantado en el altar — me dijo
—- No me extraña la verdad, cualquier mujer que se precie no quisiera estar con usted — le conteste, dejando de reírse Harris, mirándome con esos ojos de rabia y frustración
— Mira Sofia, permíteme decirte que tienes mucha gracia, una mujer que está sentada a mi lado, que entregó a su bebe recién nacida y que me demuestra que está orgullosa a donde ha llegado por que tiene su moral muy alta, perdoname pero eres muy cuestionable querida — me respondió muy serio
— ¿Se ha decidido ya señorita Lopez?, mi cliente si quiere usted, le dará dos millones para sus gastos particulares hasta que se celebre la ceremonia, después como la señora de Mark Harris, podra tener todo lo que desee, ya que mi cliente es muy beneplácito en eso con usted — me dijo el abogado haciendome reir a mi.
— ¿Entonces qué debo hacer ahora? — pregunte acongojada y cayendo algunas lágrimas por mis mejillas
— Ahora Sofía, firmaremos los dos el documento, te vendrás a mi casa en mi coche conmigo a la espera de que mañana vayamos a la clínica a hacerte la prueba de ADN y un examen ginecológico para asegurarme de que puedes quedarte embarazada de nuevo y de que ninguno de los dos padecemos ninguna enfermedad de transmision sexual.--- me dijo Mark Harris, sintiendo como mis mejillas se sonrojaron de vergüenza por sus palabras.
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