Capítulo 25 Capitulo 25

La tinta más oscura

Aylin subió a las siete y diez. La cama de acompañante le había dejado el cuello duro y el olor a sábana de clínica en el pelo. Sofía seguía dormida en el sillón, el cuaderno abierto sobre el pecho. Elena no. Estaba despierta, mirando el techo, y al verla salir solo dijo:

—C...

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