Capítulo 26 Capitulo 26

El pan

Aylin subió a las ocho. Traía el vaso de hierro vacío y la cara de quien durmió en una cama de acompañante: el cuello torcido, el pelo con olor a sábana de clínica. La puerta del penthouse seguía abierta. Adentro, el plato del pan estaba vacío. No lavado. Vacío. Las migas, en la isla, al ...

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