Capítulo 27 Capitulo 27

Doce segundos no se borran

Aylin subió a las siete y media con el cuello todavía torcido y un pan en la mano que Elena le había puesto en la palma antes de dejarla salir.

—Si no lo come él, cómetelo tú. Pero que alguien lo trague.

La puerta seguía abierta. La gorra estaba donde la había dejado: e...

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