Capítulo 117

Al día siguiente, poco después de llegar a la oficina, el gerente de recursos humanos me llamó a su despacho. Me senté en la rígida silla frente a su escritorio, con las manos cruzadas en el regazo.

—Señorita Bennett, iré directo al grano —dijo el señor Henderson. Deslizó un documento sobre el escr...

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