Capítulo 120

Respiré hondo y señalé el armario.

—¿Me explicas esto?

Adam levantó la vista de su computadora portátil. Se frotó la nariz y tosió dos veces, fingiendo inocencia.

—Fue James. Él tomó la iniciativa. Yo no le dije que lo hiciera, pero ¿quién iba a saber que enviaría toda mi ropa para acá? Sincerame...

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