Capítulo 55

Salí del baño, secándome el cabello con la toalla. El apartamento se sentía más vacío que hace diez minutos.

—¿Adam? —llamé.

No hubo respuesta.

Caminé por la sala, revisé la cocina. Nada.

Amy salió de su habitación, frotándose los ojos.

—Mami, el tío Adam se fue a casa.

—Oh. —Me agaché y la abr...

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