Capítulo 82

—Vaya, vaya.

Me quedé helada.

Dios mío.

—Señora Sterling —logré decir, con la voz estrangulada—. No me di cuenta de que estaba aquí.

—Mjm —su sonrisa se ensanchó, y las arrugas alrededor de sus ojos se marcaron de diversión—. Estoy segura de que no.

Sentí que la cara me ardía.

Adam se apoyó ...

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