Capítulo 113

Murray ya había llegado al coche. Se inclinó para mirar por la ventanilla, con los ojos brillantes como estrellas.

Vestido con un abrigo oscuro y una bufanda a cuadros, el viento le alborotaba ligeramente el cabello castaño dorado, y aun así conservaba esa compostura refinada, casi innata, que lo d...

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