Capítulo 184

Sofía tamborileó dos veces, con suavidad, los dedos sobre la mesa.

Su primer instinto fue decir que no. No quería aparecer en ese tipo de evento y, desde luego, no quería sentarse al lado de Gerald.

Pero Milo volvió a hablar, con la voz llena de esperanza.

—Matilda, por favor, ven con Milo. Milo ...

Inicia sesión y continúa leyendo