Capítulo 95 Capítulo 97: Solo suya.

En aquel paramo solitario, las pasiones dormidas despertaban, y dos almas enamoradas se entregaban al amor que, durante tanto tiempo, en medio de rencores y de odios, habían reprimido.

—¡Ahh! — Katherine gimió cuando la larga hombría de su amado Henry se frotó contra ese pequeño botón de su humedec...

Inicia sesión y continúa leyendo