Capítulo 18

No llevaba mucho rato sentada en el sofá cuando la cabeza empezó a darme vueltas.

Bajé la copa de vino, que me sorprendió descubrir que aún tenía en la mano, me sostuve la cabeza entre las palmas y cerré los ojos, con la esperanza de que el mareo se me pasara.

No era alguien con una gran toleranci...

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