Capítulo 80

Hudson se quedó mirando cómo Christina huía hacia la casa, con las piernas temblorosas y las mejillas ardiendo.

Una breve risa se escapó de su garganta, baja y satisfecha.

Se volvió hacia su chofer, que seguía colocado con profesionalidad junto a la puerta abierta del auto.

—La próxima vez, n...

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