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Zane observó cómo Ava se apresuraba hacia las persianas que se cerraban. A juzgar por el tono de su voz, no le agradaba quedarse encerrada. De seguro debería sentirse mal por ello, pero no lo hacía. Encerrarla en su oficina serviría para varios propósitos. En primer lugar, sabría dónde estaba y que ...

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