Capítulo 23 Lo que se juega cuando ya no queda tiempo

El reloj de la cocina marcaba las once y diecisiete de la noche cuando Sofía se dio cuenta de que llevaba más de una hora mirando el mismo punto de la pared sin realmente verlo. Estaba sentada en el sofá del apartamento de Adrián, las piernas recogidas contra el pecho, envuelta en una de sus camisas...

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