Capítulo 27 Las grietas por donde entra el futuro

El reloj de la cocina marcaba casi la una de la madrugada cuando Sofía se dio cuenta de que Adrián llevaba más de dos horas en silencio. Estaba sentado en el sofá, la espalda apoyada contra el reposabrazos, ella acurrucada entre sus piernas con la espalda contra su pecho. Una manta los cubría a ambo...

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