Capítulo 7 El sabor que no se borra

Los flashes seguían explotando cuando Adrián separó apenas los labios de los de Sofía. No del todo. Solo lo suficiente para que el aliento de ambos se mezclara en el escaso espacio que quedaba entre sus bocas. El ruido de la prensa era un rugido lejano, casi irreal. Sofía sentía el corazón golpeándo...

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