CAPÍTULO 24 - Julie

La risa nerviosa de Julie llenó la habitación mientras apretaba el manuscrito con fuerza, sus nudillos blancos.

—Abuelo, sabes que siempre me ha encantado escribir —dijo dulcemente, su voz impregnada de una inocencia deliberada—. Esta es solo una de las historias en las que he trabajado durante año...

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