CAPÍTULO 29 - Estoy bien

—Sí... sí, estoy bien— mentí, limpiándome la boca con una toalla desechable. Mi voz sonaba ronca, forzada y poco convincente, incluso para mis propios oídos.

El amargo sabor de la bilis persistía en el fondo de mi garganta mientras miraba mi reflejo en el espejo. Mis mejillas estaban pálidas y mi c...

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