CAPÍTULO 36 - Quiero hacer algo por ti

La suave luz de la mañana se filtraba a través de las pesadas cortinas, bañando la habitación con un resplandor cálido. Abrí los ojos lentamente, el peso familiar del brazo de Jayden sobre mi cintura me devolvía a un estado de paz. Su respiración constante, el suave subir y bajar de su pecho, era el...

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