CAPITULO 41 - Te amo Daphne

Me acurruqué en el sofá de Grace, encogiéndome con las rodillas pegadas al pecho y los brazos alrededor de ellas. El silencio de la sala de estar de Grace me envolvía como una manta sofocante, cada segundo se alargaba como si fueran horas. Grace, al darse cuenta de que aún no estaba lista para habla...

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