CAPÍTULO 54 - Más pequeño de lo esperado

Los días se desdibujaban en una neblina de habitaciones estériles de hospital y monitoreo constante. Mi cuerpo se sentía pesado, como si el peso de mis miedos y mi creciente vientre me hubieran anclado a la cama. Apenas podía recordar la última vez que había dormido sin una vía intravenosa en mi bra...

Inicia sesión y continúa leyendo