CAPÍTULO 58 - Jade

Las palabras del doctor flotaban en el aire como una nube pesada, y por un momento, no pude respirar. Mi pecho se apretó, mi corazón latía con fuerza en mis oídos. Noticias. No sabía si eso era algo bueno o malo. Mi mente giraba con preguntas, pero no podía expresarlas. Simplemente me quedé allí, co...

Inicia sesión y continúa leyendo