CAPÍTULO 70 - Necesitamos hablar

Los suaves rayos del sol de la mañana se filtraban a través de las cortinas, iluminando suavemente la habitación. Me desperté, aturdida, mi cuerpo aún pesado por el cansancio de la noche anterior. Mis ojos se abrieron lentamente, y por un instante, olvidé dónde estaba. No fue hasta que sentí el calo...

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