Capítulo 129

A la mañana siguiente, muy temprano, fui a la Universidad Celestial.

De pie en la entrada de la Oficina de Registro, respiré hondo, empujé la puerta y entré para tramitar mi baja.

Justo cuando terminé los trámites de baja y bajaba las escaleras, me encontré con Liliana.

Aferraba varios libros con...

Inicia sesión y continúa leyendo