Capítulo 63

El calor abrasador en la punta de mis dedos era real. Bajé la mirada hacia James.

Se veía completamente diferente a su habitual actitud fría y dura; ahora estaba tan débil, con el ceño muy fruncido, los labios de un color pálido enfermizo, e incluso su respiración se sentía caliente.

Fui a buscar ...

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