Capítulo 82

Liliana había entrenado en taekwondo, pero dos puños no pueden contra cuatro manos. Además, esas chicas parecían problemáticas —¿cómo podría vencerlas?

La chica rubia que estaba al frente extendió el brazo y empujó el hombro de Liliana, maldiciendo mientras lo hacía.

—¿Te crees tan genial, eh? ¿At...

Inicia sesión y continúa leyendo