Capítulo 87

—Abuela, lo viste, ¿verdad? Yo no acosé a Sophia. Fue Sophia... —Se cubrió el rostro, llorando desconsoladamente.

Me quedé allí, observando fríamente su actuación.

Indigo no me acusó a ciegas. Se acercó, se sentó en el sofá y me preguntó:

—Sophia, dime, ¿por qué la golpeaste?

—Abuela, me acusó de...

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