Capítulo 24 La sombra en el directorio

El fuego consumió las últimas brasas del testamento en la chimenea mientras la penumbra del despacho de Las Mercedes cobijaba la resaca de la pasión resucitada. Marsela descansaba la frente contra el hombro desnudo de Sandro, escuchando el latido acelerado de su corazón en el silencio de la madrugad...

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