Capítulo 8 Escape

El mensaje recibido por Marsela fue el detonante. Sandro no lo pensó dos veces; de un solo tirón, agarró a Marsela por la muñeca y la obligó a agacharse justo cuando Julián, cegado por el pánico de verse expuesto, giraba el cañón de su arma hacia los faros que lo encandilaban.

—¡Camina, Mars, ya! —...

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