Capítulo 101

El agua tibia del baño me envolvía, un bálsamo reconfortante para mis músculos doloridos y mi mente atribulada. El vapor se elevaba, llevando consigo el delicado aroma de lavanda y manzanilla, un pequeño lujo en esta vida turbulenta. Me recosté contra el borde de la bañera, cerrando los ojos y dejan...

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