Capítulo 128: la profecía (2)

Un pesado silencio llenaba el aire, denso con el peso de la profecía que luchaba por procesar. Mis manos temblaban en mi regazo, mi mente girando con posibilidades, con negación, con miedo.

La anciana frente a mí, con sus ojos dorados sabios e imperturbables, me observaba con cuidado, como si midie...

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