Capítulo 143

Me senté en la oscuridad de la mazmorra, con el cuerpo dolorido por los incontables experimentos que me habían drenado tanto de fuerza como de esperanza. La fría piedra bajo mí no ofrecía consuelo, y las pesadas cadenas alrededor de mis muñecas y tobillos eran un recordatorio constante de cuán impot...

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